De repente, esos productos de los que sólo sabías lo que lees en su etiqueta y poco más, pasan a ser vistos con una historia detrás, con una humanidad, con un cierto afecto, y rápido nace el vínculo que te hace fidelizarte, unirte a él y disfrutarlo cuando lo compras, sentirte parte también de toda esa vida que ya conoces.