Existen dos grupos de filtros solares, unos son de síntesis química y aparecen en las etiquetas como cinamatos, benzofenonas o derivados del benzimidazol. Estos actúan absorbiendo la radiación solar y provocando un cambio en su estructura química y son potentes alérgenos y disruptores hormonales, es decir, interfieren en el correcto funcionamiento hormonal.

El otro grupo, son filtros físicos o de pantalla, principalmente el dioxido de titanio o el óxido de zinc. Son sustancias minerales que forman una pantalla sobre nuestra piel que actúa reflejando la luz solar. Solamente este tipo de filtros están permitidos en cosmética natural certificada ya que no son dañinos para el ser humano y ofrecen la protección más segura. Además ofrecen algunas ventajas importante respecto a los filtros químicos:

. Al ser sustancias minerales no son contaminantes para el medio ambiente
Su efecto es inmediato, no hay que esperar un tiempo para que sean efectivos como en el caso de los filtros químicos.
. Son inocuos y no provocan alergias
Hay otros ingredientes,  a parte de los filtros solares, que se incluyen en las formulaciones para proteger la piel de las quemaduras solares, que evitan la deshidratación, son potentes antioxidantes y actúan suavizando la piel, como el Aloe Vera (Aloe Barbadensis extract), la manteca de karité (Butirospermun parkii butter), o el aceite de aguacate (Persea Gartisima Oil) entre otros. También el aceite de zanahoria (Daucus carota Oil) o el de Buriti ( Mauritia Flexulosa Fruit Oil) a la vez que nos protegen,  broncean la piel. Todos los puedes encontrar en nuestra gama de productos para el sol Amazonia.

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